Sunday, December 13, 2009

If you use extra bold for passion



Según dice Massimo Vingelli en la exposición Helvetica; una nova tipografia?.
Se presenta la historia de la tipografía desde sus cominezos suizos hasta su uso cotidiano el día de hoy. No importa a dónde se mire, estamos rodeados por Helvetica. Habrá que rendirnos.

Saturday, December 5, 2009

Roma mojada

Roma es gris y està mojada. Pero tiene el coliseo, la Capilla Sixtina y àarboles otonyales. Me estàa ganando. More later.

Monday, November 23, 2009

De fuentes y luces mágicas


Parece que cada lugar tiene su plaza España; en Roma hay escalones, fuentes y pizza. En Madrid hay palacios, estatuas y árboles. En Barcelona hay fuentes, palacios y helados.
Al contrario de lo que se ha convertido en el referente visual de una plaza (o explanada)  la Plaza España de Barcelona se define como una gran glorieta.
Es ahí donde se encuentra una de las atracciones (hasta ahora) más 80teras de la ciudad; la Fuente Mágica.  Vista de día no es más que un patrón de pequeñas fuentes que adornan el camino hacia el MNAC. Sin embargo, de noche se convierte en un espectáculo de colores y música; el Museo se ve desde lo lejos, iluminado por reflectores que dan la impresión de grandes rayos de luz de luna saliendo detrás de la montaña. Esta imagen es tan conocida e icónica que es usada como logotipo para la Fira Barcelona, el centro de convenciones que tiene sus puertas en la misma calle.
La idea es pararse en uno de los puentes peatonales o en las escaleras alrededor de la fuente y esperar a que empiece el show; luces rojas, verdes, amarillas mezcladas con Yanni y The Police.
Aunque es muy lindo, no tarda mucho en convertirse en una gran fuente con música pasada de moda. Hace que nos preguntemos cuándo hicieron el programa. Si la ciudad está llena de maravillosos músicos y artistas visuales de todo tipo, ¿no es hora de actualizarlo?
 
 

Sunday, November 22, 2009

Camino al MNAC (o acerca de mis escaleras favoritas)

Hoy decidimos ir a conoer el Poble Espanyol, que después de ver puedo decir, es como un parque temático de España. Antes de llegar allá, pasamos por el Museo Nacional de Arte de Catalunya, pero como ha pasado antes, nos distrajimos y para cuando llegamos a la puerta quedaba sólo media hora antes de que cerraran.
Esta vez no fueron los merengues ni nuestra gula lo que nos impidió entrar a tiempo, sino las escaleras.
He encontrado mis escaleras favoritas en esta ciudad. Es algo simple, al final de cuentas, son sólo escaleras. Y aún no sé siquiera a dónde llevan. Pero son hermosas; están rodeadas de árboles muy grandes en época de otoño, miles de hojas cafés le dan color y textura a la tierra, en lugar de barandales hay fuentes y están adornadas de azulejos. Son las escaleras perfectas para sentarse en una tarde otoño a las 3 de la tarde.




Bcn, música y Yann Tiersen


Sé que debería de comenzar con más orden, más estructura. Pero no puedo. Me es de lo más complicado y si no pongo algo ahora no lo haré después.
El motivo de esto es mostrar la Barceona que voy encontrando; la comida, la gente, cualquier cosa.
Si algo me ha impresionado y sorprendido de esta ciudad, es su música. Está por todas partes. Imaginaba guitarras flamencas por todos lados pero esas no las he encontrado.
Lo que sí he escuchado es una acústica de Ben Harper, Walk away, frente a la catedral gótica en centro, un coro de gospel a media calle, una chica con su guitarra en el metro (si hiciera un concierto, yo sería la primera en la fila). Y así, muchas más situaciones donde de pronto, hay notas flotantes que vienen sin decir de donde. Así pasa en mi cuarto, donde puedo escuchar a alguien que pone música todo el día y que afortunadamente tiene mi gusto.
Una de esas cosas inesperadas que te encuentras mientras caminas por la calle y ves carteles (Bcn es sin duda una ciudad de carteles) fue el concierto de Yann Tiersen.
Muchos quedaron decepcionados de la novedad, a mi me sorprendió tanto que no podía manejarlo. Esperaba las canciones que para mi, lo hicieron famoso en todo el mundo; el soundtrack de Amelie y de Goodbye Lennin. En realidad, son las que conozco y las que encuentro cada que lo busco.
Pero eso no es lo que encontramos esta vez; el concierto fue en la sala Razzmatazz, que ahora me entero, es un foro para este tipo de conciertos. Un espacio relativamente pequeño para poder apreciar a músicos que suelen presentarse en espacios más grandes y menos personales.
Todos de pie, dos barras a los lados y una máquina de sandwiches en el fondo, un segundo piso que en realidad equivale a dos pasillos flotantes.
El telonero fue Matt Elliott, británico que hace grabaciones en el momento; toca un acorde y lo graba, toca otro y lo graba. En el fondo se va repitiendo infinitamente hatsa que se hace una mezcla de todo lo que ha interpretado. Es un métedo muy interesante y el resultado es muy emotivo pero se convierte en algo muy caótico para escuchar. Mucha gente se tapaba los oídos cuando las repeticiones dejaban de tener sentido alguno y eran sólo ruídos. Estuvo por 5 canciones, aprox 30 min.
Después apareció el esperado; yo visualizaba un hombre con un montón de instrumentos destrás. Lo que había era un señor con una banda destrás. Y muchos instrumentos también.
Esperaba música instrumental, mucho violín, mucho piano.
Hubo mucha guitarra eléctrica, violines extremadamente rápidos y agudos, pianitos de aire y ecualizadores on stage.
Al final, las canciones que siempre uso para irme a dormir, se convirtieron en música de rock para bailar y brincar. La gente a nuestro al rededor estaba sorprendida pero emocionada; fue un Tiersen meets Radiohead. Leí que alguien lo describió como un Coldplay sin letras.
Para mi fue increíble; la mejor combinación, poder brincar con la músca de Amelie. Los acordes, los ritmos tan fuertes que se mezclaban con los latidos propios del corazón, no moverse era imposible. Fue una de las mejores sorpresas.
Algunas de las canciones no pude reconocer, incluida una que deletrea y otra en la que se despidieron de la gente. Y luego regresaron.
El cierre fue El vals de Amelie en una versión que no todos reconocieron. Y fue maravilloso.

Canción 1
Canción 2
Ilustración de Sara Arámburo